jueves, 26 de agosto de 2010

A Journey to Latin with Art




Venue: Kyung Pook National University Art Museum in Daegu
Period: 2010. 7. 7 - 9. 11
Organized by Daegu MBC (Daegu Munhwa Broadcasting Company)
Directed by Banditrazos Latin Communication
Supported by 8 Embassy of Laitin in Korea.
Artists: 22 Artists (Argentina, Colombia, Cuba, Ecuador, Panama, Peru, Uruguay, Venezuela)
About 100 Art Works.

jueves, 19 de agosto de 2010

El infierno de Darío Ortiz


A propósito de la reciente exposición individual de Grabado del Maestro Darío Ortiz en el Museo de Arte del Tolima en Ibagué, la Revista Diners publica un artículo sobre estas obras reproduciendo parte del texto del catálogo de la muestra. 




El artista, un escéptico de las bondades de la vida contemporánea, le hace una crítica a la arrogancia de la modernidad a partir de la divina comedia. A diferencia de Dante, no busca paraísos ni purgatorios, sino que presenta al mundo como un infierno a la medida de los seres que lo habitan. Fernando Toledo traza un paralelo entre la obra clásica y el autor tolimense. 
Fragmento.

La divina comedia señala un auténtico cruce de caminos en lo que se refiere a la capacidad de percepción, y de creación, del hombre medieval y, por supuesto, indica el fenómeno, en todo caso novedoso para la época, de la aparición de una apabullante libertad de artista inconcebible hasta ese momento. Por el significado, por esa autonomía respecto de la estructura y del contenido, por la hondura de un tono poético, por la modulación heroica que tiene y por la textura apocalíptica, esta obra singular es, entonces, una referencia obligada y, a la vez, una fuente inagotable de metáforas sobre la decadencia del género humano, sobre la culpa, el castigo y el sufrimiento.

Aunque, en una obvia coherencia con su tiempo, La divina comedia contenga una teoría implícita sobre la esperanza del rescate o de la redención, que a los ojos del lector actual puede resultar un tanto confesional o tal vez menos categórica, no cabe duda de que la cántiga con un más impresionante relieve descriptivo, aquella que roza la dimensión profética y que puede leerse como, en todo caso, apocalíptica, es El Infierno.

En consecuencia, no parece accidental que un artista culto como Darío Ortiz, casi setecientos años después, haya elegido algunos de los treinta y cuatro cantos que constituyen esa primera parte de la obra y sobre todo un acento, que también se refleja en los grabados que podrían considerarse “apócrifos”, como el detonante de una exploración que le permite, a la postre, construir una serie de imágenes que no rehúyen el ámbito testimonial y, sobre todo crítico. Se trata del resumir un viaje interior que, como el axioma de una profunda reflexión, es plasmado en el papel para, a su turno, en el cumplimiento de esa finalidad propia del arte, convertirse en una suerte de espuela de cara al espectador. […]

Alguna vez, a propósito de la obra pictórica de Darío Ortiz dije que él “pinta como le da la gana”. Ese comentario llevaba implícito un innegable respeto por una autonomía a toda prueba: la expresión “pintar como le da la gana” tiene muchos significados. El más obvio es dar fe de una reconfortante destreza, por el dominio poco común del oficio; pero también está el reconocimiento de un desembarazo que le permite, como en este caso, regodearse como artista al elegir una temática, que ha sido una constante a lo largo de la historia del arte, sin dejarse tentar por la idea de construir, con el prurito de buscar a ultranza lo conceptual, la complejidad de textos ininteligibles para, a la postre, pretender mirar con una agudeza crítica el alrededor. Darío, qué duda cabe, se aparta con plena conciencia de aquello que suele llamarse “el main stream”, porque así lo quiere, y deja de lado, sin inmutarse, cualquier preocupación respecto de tener que seguir las tendencias de una modernidad que, en cualquier campo y tanto peor en el mundo de la plástica, ha terminado por producir con frecuencia un adocenamiento aterrador, aburrido y, a menudo, de una miseria creativa que suele saltar a la vista.

En la obra de Ortiz hay pintura, hay oficio como ya lo dije y se advierte una calidad poco común a partir, desde luego, de una capacidad y de una determinación que conllevan una extraordinaria independencia en relación con tendencias y con modas. Y en este trabajo en particular se hace patente una libertad parecida a aquella otra que se advierte en el Dante cuando se lo imagina, al final de una Edad Media atiborrada de preconceptos y de creencias, garrapateando las primeras palabras de una auténtica catedral de la literatura y fundando la modulación de un recorrido examinador e introspectivo. […]

Hoy, cuando se la analiza, tanto desde el ángulo de la forma como del contenido, La divina comedia deja vislumbrar una profunda aproximación a la búsqueda desaforada de los ámbitos de la conciencia, sin afeites ni ligazones pero haciendo hincapié en el arrojo y en la fe, con el fin de reordenar las prioridades trascendentes y de darles un sentido. A su turno, los grabados de Ortiz precipitan la reflexión y, en consecuencia, establecen un espacio apropiado para estimular el diálogo entre las diversas voces que puede llegar a consentir la razón de un espectador. Esta serie de aguafuertes, aguatintas y puntas secas, que parecieran encontrar, por momentos sus apoyaduras formales en la gran tradición del grabado de los últimos cuatrocientos años, no son una excepción en el universo de las formas y de las imágenes que ha ido construyendo Darío Ortiz a lo largo de su carrera. De hecho conservan, en la sensualidad de los cuerpos femeninos, en los torsos atormentados de los personajes masculinos, en los entornos teñidos de claroscuro y en la limpieza del dibujo, la línea que ha ido forjando el autor y que, en este caso, pone al servicio de una idea, de un hilo conductor muy peculiar para, a partir de un texto dado o intuido en las ilustraciones apócrifas, permitirle al observador explorar un universo tremendo y devastado, en apariencia ignoto pero que, pronto, se empieza a advertir como muy próximo.

Se trata de acentuar el reconocimiento de aquello que, a primera vista, parece ser una simple alegoría pero que, tras una mirada más profunda, se convierte, más bien, en el retrato trágico de una realidad envolvente o tal vez en la representación crítica, acaso esperanzadora, de una atmósfera de cambios y de transformaciones. Una obra que, ante todo, sorprende por el prurito de hacer pensar al hombre de hoy. De conmover a quien se planta frente a ella como, acaso, el texto que la inspiró inquietó hasta los tuétanos a sus contemporáneos y quizás los ayudó a entender que estaba ad portas esa explosión de humanismo que hemos dado en llamar Renacimiento.

Tomado de: http://www.revistadiners.com.co/nuevo/internaedicion.php?IDEdicion=38&idn=780&idm=3

viernes, 7 de mayo de 2010

Dario Ortiz Versos apócrifos de Dante

08/05/2010 - 07/07/2010
MAGUNCIA - Museo del papel, grabado y estampa
Av. Pedro de Mendoza 1855

Sala Gutemberg

Versos apócrifos de Dante
(El infierno es este mundo)
Trabáronse entre sí cual si hubiesen sido de cera derretida,
y mezclaron sus colores de suerte,
que ni uno ni otro parecían ya lo que habían sido:
a la manera que sube por el papel, antes que la llama,
un color pardusco que todavía no es negro
y desaparece el blanco.
Infierno, canto XXV

El grabado sueña con ser imagen y permanecer, sueña con recobrar su esplendor antiguo y su magia, en ser espejo del tiempo y su huella y reconstruir su lenguaje de madera y de metal, perseguido por la imaginación, la lucidez embriagadora y el genio creativo de artistas como Durero o William Blake.
Hay una llama en la mente del grabador que dialoga con las sombras, que penetra los misterios guardados en la materia y que quiere develar otros, quizá los que su alma guarda para siempre, sus tesoros, y que esperan ser convertidos en paisaje, en figura o en metáfora. Muy despacio, verso a verso, ya que no sé caminar de otro modo, me he ido acercando a la orilla del mundo y he visto bajar esa llama ardiendo desde los bosques de la historia del arte y detenerse febrilmente en las pupilas de Darío Ortiz, que abre los párpados alucinados y ve brillar el mundo antiguo desde sus telas o sus dibujos.
Los versos apócrifos de Dante y otros grabados es un viaje alucinante hacia la memoria del poeta florentino, a su exacerbada metáfora del universo. Dante viaja al inframundo en busca del amor y piensa que la palabra, el verbo, el poema, podrán salvarlo.

Tomado de la Revista Arte Al Día, Argentina, mayo 2010

Ortíz expone su colección inédita



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El maestro Omar Rayo, quien dirige el Museo Rayo de Dibujo y Grabado Latinoamericano en Roldanillo, Valle del Cauca, presenta a partir de mañana y hasta el primero de junio la exposición Obra Gráfica, que incluye trabajos de los pintores Darío Ortiz y Rodolfo Abularach.
En el marco de los 29 años del Museo y en concertación con el Ministerio de Cultura se presentarán obras del maestro guatemalteco Rodolfo Abularach y su famosa serie "Ojos", que fue concedida para el acervo del Museo Rayo.
Por Colombia, el pintor tolimense Darío
Ortiz, presidente del Museo de Arte del Tolima, exhibirá su colección inédita de grabados "Los versos apócrifos de Dante", basada en el clásico de la literatura universal "La Divina Comedia" de Dante Alighieri.
Adicionalmente, el maestro
Rayo presenta su serie "Tizón, fósil de fuego" y "Nuevas Donaciones" exposición colectiva de Arte Universal.
"Ojos" Rodolfo Abularach pertenece a una generación de artistas apasionados y brillantes. Como dibujante y grabador prosee un gran dominio de la línea y de la técnica, lo que le permite crear un realismo subjetivo, que encuentra forma en la luz y en las entonaciones voluptuosas de los sentidos humanos.
Abularach estudió arte en Nueva York y desde 1959 ha desarrollado gran parte de su obra en esta ciudad, en la que también ha recibido varios premios en reconocimiento de su libertad lineal de dibujo y el control del dinamismo y la expresividad que logra en sus cuadros.

Darío 
Ortiz El trabajo del maestro Ortiz en los últimos años se ha desarrollado entre Nueva York y Colombia, de allí surge un enfoque hacia el pasado y un resultado moderno en su composición que retoma la resolución y la fuerza de los grabadores renacentistas. Ortiz recrea dramáticos sucesos, algunos ocurridos el 11 de septiembre de 2001, que le hacen afirmar el infierno es en este mundo, así como escenas descritas con magnifica precisión por el escritor italiano en su novela. La muestra compuesta de 48 grabados sobre metal, la mitad de ellos sobre el tema del infierno dantesco se inauguró el 1 de mayo en el Museo Rayo de Roldanillo, Colombia. Esa extensa colección de grabados que había sido exhibida parcialmente en las ferias de arte SOAF de Seúl y en Art Beijing con las Galerías Bandi y Christopher Paschall S XXI se presenta ahora por primera vez completa.
En el conversatorio realizado el día de la inauguración entre Darío Ortiz, el maestro Omar Rayo, fundador y filantropo del museo que lleva su nombre, y el nutrido grupo de asistentes se explicaron los objetivos y los alcances de la muestra hasta el punto que el maestro Omar Rayo llegó a afirmar que Darío Ortiz era el último de los grabadores colombianos - los demás son litógrafos- concluyo el maestro Rayo.

Los 22 grabados de la serie Los Versos apócrifos de Dante al final del conversatorio fueron donados por el artista para enriquecer el acervo del Museo Rayo cuya colección haciende a las 5000 piezas. De igual manera el maestro Darío Ortiz recibió la invitación para hacer parte del selecto grupo de artistas que hacen parte del conocido Museo vial de Roldanillo cuya vaya se instalará en los próximos meses.


Los Versos apócrifos de Dante en la Galería Mundo

Los 22 grabados de la serie "Los versos apócrifos de Dante" de Darío Ortiz se exhibirán en la Galería Mundo de las torres del Parque el próximo 3 de junio, como parte de la serie de exposiciones individuales que hacen parte del proyecto 10x10+1
Darío Ortiz a quien Mundo le dedicara el número 22 de la revista en el año 2006 ha expuesto sus grabados recientemente en el Museo Rayo de Roldanillo, en el Museo Maguncia de Buenos Aires y en la Galería Bandi de Seúl
El texto del catálogo estará a cargo del conocido escritor Fernando Toledo y tendrá un inserto firmado por el artista reproduciendo una de las obras de la muestra.
La exposición irá hasta próximo el 15 de junio.



viernes, 5 de marzo de 2010

Young-eun museum of contemporary art, Gwaung- Ju city, Korea

17 Latin american artist of 7 countries at Young-eun museum of contemporary art. Gwaung-ju city, South Korea.

Exposición de Arte latinoamericano en el Museo Young-eun de Arte Contemporáneo en Gwaung-ju Corea con obras de 17 artistas de 7 países. Con la participación de los colombianos Fernando Botero, Hugo Zapata y Darío Ortiz.


In 2010, February, as a new sensation of art market comes, this exhibition is organised with great passion of Latin America's contemporary arts which can not be seen as usual. More than 100 pieces of art works by around 19 artist from Latin America such as Venezuela, Cuba, Panama, Ecuador, Uruguay, Colombia, Paraguay will be exhibited and represent Latin culture, history and passion which are melt in their work. With all those, this exhibition celebrates Gwang-Ju city's new start.


Until today, Latin American art has been underestimated by European critics. Also, the 20th century Latin American art has been recognized as an art trend derived from Modernism of Western Europe or has imitated the Modernism.


Since Spain conquered Mexico in the early 1500s, European thought that Latin America culture and people was heterogeneous and this idea leads them to think that Latin culture is not their own creation. Nevertheless, these days European accept that this multicultural feature is the one of the characters of Latin Art and start believing that Latin art has strong messages of vitality, creativity, passion and so on.


With all those ideas, this exhibition will touch the soul of Gwang-Ju citizen by introducing them to Latin America art works, which are very bright and show new senses of ideas and creative shapes.


http://www.youngeunmuseum.org/


Exhibition sponsored by


The Korean Museum Association, Gyeonggi Museum Association, Latin America & the Caribbean Association, Embassy of the Oriental Republic of Uruguay, Embassy of Venezuela, Gwang-Ju Branch of The Federation of Artistic & Cultural Organizations of Korea, Gwang-Ju Branch of Korean Fine Arts Association and Eastern Gyeonggi Broadcasting